Antinomias entre el Individuo y la Sociedad, las
Palante, George
El cuerpo es la gran razón. Quizá esa fue la lección de Georges Palante. Fue un ser singular: solitario, marginal, padecía de acromegalia (una disfunción hormonal que agrandaba sus extremidades), melancólico, alcohólico, putañero, outsider, profesor de provincia, jugador de póquer, y, sobre todo, fracasado. Palante fue un insumiso. Antimarxista pero de izquierda, Palante no adh...
Sinopsis
El cuerpo es la gran razón. Quizá esa fue la lección de Georges Palante. Fue un ser singular: solitario, marginal, padecía de acromegalia (una disfunción hormonal que agrandaba sus extremidades), melancólico, alcohólico, putañero, outsider, profesor de provincia, jugador de póquer, y, sobre todo, fracasado. Palante fue un insumiso. Antimarxista pero de izquierda, Palante no adhiere a los ejes del edificio conceptual de Marx: ni al principio de las superestructuras ideológicas ni a la infraestructura económica. Palante jamás aceptará que al individuo se lo reduzca a la economía. Ni ideología ni economicismo, allí se marca su distancia del marxismo. Lo real es lo concreto, la materia, el cuerpo, pero el intento de conciliar el interés social con la preservación de la individualidad lo tornan de izquierda a la vez que individualista.
Palante fue un nietzscheano de izquierda. Palante es un socialista libertario, es individualista y comunitarista. Fuertemente, antimarxista, Palante reivindica a Proudhon y da cuenta de un gobierno mínimo. El poder, según su visión, es perverso y solo favorece el engaño, la sumisión de las individualidades al reino de la mayoría y la mediocridad. El socialismo libertario palantiano es el que gestiona la lógica antinómica que aquí tenemos. Palante es antinómico. La tesis de doctorado que aquí tenemos fue rechazada de modo categórico por la Universidad de la Sorbona, de igual modo que la tesis secundaria titulada "Pesimismo e individualismo". Ese rechazo en bloque ocurrió el 1 de noviembre de 1911. Vale decir, Palante no fue admitido para pasar la prueba oral. Sin embargo, la tesis palantiana contiene una teoría del sujeto innovadora. A su criterio, no existe el individuo aislado sino intervenido e influido por el mapa social. El sujeto de Palante se asemeja al del psicoanálisis: es una encarnación de conflictos y lucha. Eros y thánatos: pulsión de vida y muerte. Ese sujeto inmanente, contradictorio, libre y voluntario es la expresión más clara de las antinomias que nos plantea nuestro filósofo.
Palante es un pesimista. La sociedad siempre vencerá al individuo, por ende, evitarla lo más posible o zafarse todo lo máximo de sus condicionamientos, es la clave. Antinómica, nietzscheana, individualista, antimarxista, socialista, libertaria, pesimista y comunitarista, la filosofía de Georges Palante aún espera ser descubierta. Tener la posibilidad de leer "Las antinomias entre el individuo y la sociedad" es un avance mayor que disfrutamos a través de la gran obra de Editorial Innisfree.
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